El camino por la ciudad era un típico paseo nocturno de oscuridad y silencio,la noche habia sido opacada por una tímida llovizna que caía sobre la copa de los arboles,las luces se habían apagado y por allí se lo podía ver a el,caminando como en una noche mas,un brillo se enquistaba sobre su rostro como una caricia en medio de la noche,su sombra todavía aun deambulaba por las calles bajo una luna oculta,pero cómplice y única testigo al fin ,de su andar;sus pasos eran algo desordenados como los de alguien perdido,en su aspecto se podía apreciar días de dejadez como el retrato de un ebrio salido de un bar de mala muerte,nada mas ni nada menos...
Hoy ,para el ,la noche habia durado mas que la eternidad y la cuenta no la pagaba ni dios ni todos los dioses juntos, bebía sin consideración,problemas? tal ves, y quien no?, podría pensar,su vida era un desorden y mas que desorden era un total caos,al igual que sus ideas que siempre eran las mismas,beber hasta que se termine todo su dinero y llegar a casa para dormir.
El,quien lo único que hacia de su tiempo en aquel recinto,era permanecer a un costado de la barra como casi todos los días, bebía un trago tras otro, una vaso,luego una botella y así sucesivamente casi sin preocuparse, podía llegar a socializar con gente de la misma calaña pero una vez mas su habito e instinto lo iban a llevar por alguna noche de excesos y vicios,cruzarse con juntas algo amistosas ,pero también peligrosas o a veces hasta ir en busca de alguna mujer ligera y sin corazón..
Sus asuntos no iban del todo bien,sus equinos eran tan lerdos como su suerte,sus números estaban engualichados , sus cartas estaban marcadas y en sus bolsillos solo sonaba solo el metálico ruido del cobre,todo era tan complicado para el que solo un milagro lo podría salvar...
Habia vendido su alma al diablo y este se lo estaba llevando de a poco,alguien le habia echado la sal, quizás el podía estar en su hogar con su esposa ,pero habia preferido emociones un poco mas fuertes,donde podría sentirse vivo ,aunque sin lugar adonde ir en aquel recinto siempre habia un espacio para el,un lugar para gente como el,el lugar perfecto! un lugar que tenia bien puesto su nombre,mas y mejor conocido ,en la jerga barrial ,como el apostadero,no hace falta explicar porque, allí convivían los negocios sucios,el juego,el alcohol,y tambien era un refugio ideal para quien buscara tomar una copa,ver un partido o jugar algún caballo o simplemente timbear para ganar unos pesos.,todo fuera de la ley y como funcionaba,todo se arreglaba con el jefe de calle.
Todos los días como que siempre una curiosa fuerza lo llevaba hasta allí,un místico magnetismo, como arrastrándolo,y el siempre terminaba en el mismo maldito agujero!! su familia solo se lo encontraba cuando no tenia dinero o solamente lo cruzaba camino al apostadero...
(continuara)
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