Era un noche mas como cualquiera, no habia algo mas que estrellas en el cielo,no habia nada mas que oscuridad y sombras de un frió y crudo invierno cuando de repente se le ocurrió pensar en ella...
No podía leer novelas sin llorar ni sin que le nazca la melancolía,a el solo lo incomodaba ese sentirse insignificante al mirar al infinito horizonte;una situación tras otra era siempre la misma cuestión que lo dejaba perplejo,aquel sentirse en soledad,algo abrumado por aquella situación; el abandono de su antiguo ultimo y fatal romance le recordaba su ultima vez con el amor;lo que devenia en una catástrofe sentimental y lo ahogaba en aquel profundo malestar.
Su única compania era un cigarrillo que expulsaba una ultima humareda mientras silbaba esa ilusión de algún día,un sueño que solo lloran los ilusos,la de ese algo que lo hiciera volar definitivamente para olvidarse de su existencia en este mundo,aunque fuera por unos segundos, porque el sabia que la noche iba a ser larga en su reloj de arena y que los malos recuerdos son como la sal en las heridas para aquellos hombres solitarios.
Algo traía alivio a su mente y era justamente ese estado de fascinacion que corría por sus venas al sentir ese vertiginoso cosquilleo del primer porro del día,era una suave y dulce caricia que lo llevaba a algún limbico destino, donde podia sentír algo de agitación y tambien de fantasía, algo que calmaba su animo como quien busca anestesiar al dolor.
Algunas veces recordaba a la mejor de sus fantasias como quien habria preferido disponer entre sus sueños mojados a la mas hermosa de las sirenas,ella era ideal solo que lo habia abandonado ,pensar en ella era algo que le traia consuelo y dolor al mismo tiempo;todo en un combo explosivo que lo hacia pensar y replantearse a cada momento si el en verdad habia tenido la culpa o si solo era cosa del destino quien habia dirigido su suerte.
No podía leer novelas sin llorar ni sin que le nazca la melancolía,a el solo lo incomodaba ese sentirse insignificante al mirar al infinito horizonte;una situación tras otra era siempre la misma cuestión que lo dejaba perplejo,aquel sentirse en soledad,algo abrumado por aquella situación; el abandono de su antiguo ultimo y fatal romance le recordaba su ultima vez con el amor;lo que devenia en una catástrofe sentimental y lo ahogaba en aquel profundo malestar.
Su única compania era un cigarrillo que expulsaba una ultima humareda mientras silbaba esa ilusión de algún día,un sueño que solo lloran los ilusos,la de ese algo que lo hiciera volar definitivamente para olvidarse de su existencia en este mundo,aunque fuera por unos segundos, porque el sabia que la noche iba a ser larga en su reloj de arena y que los malos recuerdos son como la sal en las heridas para aquellos hombres solitarios.
Algo traía alivio a su mente y era justamente ese estado de fascinacion que corría por sus venas al sentir ese vertiginoso cosquilleo del primer porro del día,era una suave y dulce caricia que lo llevaba a algún limbico destino, donde podia sentír algo de agitación y tambien de fantasía, algo que calmaba su animo como quien busca anestesiar al dolor.
Algunas veces recordaba a la mejor de sus fantasias como quien habria preferido disponer entre sus sueños mojados a la mas hermosa de las sirenas,ella era ideal solo que lo habia abandonado ,pensar en ella era algo que le traia consuelo y dolor al mismo tiempo;todo en un combo explosivo que lo hacia pensar y replantearse a cada momento si el en verdad habia tenido la culpa o si solo era cosa del destino quien habia dirigido su suerte.
En sus bolsillos solo sonaba el metálico ruido del cobre y algún que otro devaluado billete, padecía los estragos de pagar siempre la cuenta y no llegaba a fin de mes sin deudas, para variar,nunca se lo veía sin escandalizarse por ello.
Para el no habia estimulacion, no habia tango ni frenesi al que sucumbir.una vez mas lo rutinario se apoderaba de el., la aspereza de los días en que estaba,la rutina que lo asesinaba a diario y ese siempre mas de lo mismo,humanos insensibles y vacíos,sentimientos de carton y promesas inconclusas eran como un engaño constante.. el sexo opuesto no fijaba en el su mira,siquiera un agasajo femenino que lo haga sentirse querido por alguien de este mundo.
El siempre acostumbraba a dormir con la maquina encendida, esta escupía escenas de las mas pueriles ,personajes tan superficiales que superaban los ya conocidos.su final estaba anunciado,como escrito en alguna parte del destino,dormir y nunca despertar para salir del papel trágico en el que encarnaba todos los santos días...su vida,la de alguien entre tantas vidas...
El siempre acostumbraba a dormir con la maquina encendida, esta escupía escenas de las mas pueriles ,personajes tan superficiales que superaban los ya conocidos.su final estaba anunciado,como escrito en alguna parte del destino,dormir y nunca despertar para salir del papel trágico en el que encarnaba todos los santos días...su vida,la de alguien entre tantas vidas...
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